Por: Jairo Alberto Ramos
Mamá estoy trabajando en unas cabinas.
Milena 16 años
Busco trabajo, soy honesta, necesito plata.
Hace un año llegué a Bogotá , con la hija de la mejor amiga de mi mamá, casualmente la vinimos a visitar y mi mamá, le envió unos panecillos que preparo a Marlene, ambas estudiaron en el colegio Psicopedagógico de Armenia. Llegamos al barrio
Es un trabajo chévere, me visto bien,tengo buenos clientes y trabajo en dos vídeo chat. Al principio unas amigas de Claudia nos presentaron unos amigos y nos fuimos a bailar a la primera de mayo, exactamente a cuadra picha, si, me la grabe pues el nombre es bien feo cierto. La rumba fue hasta las 3 de la mañana, el administrador del bar no dejo de mirarme en toda la noche y me envió una nota en su tarjeta personal sin antes invitarnos una ronda de cerveza.
Una de las tantas historias que involucran a las adolescentes en el mundo de la explotación sexual…
Los hombres me dicen cosas, me pitan cuando pasan en el carro y una profe se propaso conmigo en el colegio de Armenia, me propuso ayudarme en biología una materia que poco me gusta y me invito a su casa, ese día estudiamos, me oriento y medio unos tips para memorizar y las dos nos fuimos al tocador por eso de la vanidad y ella me empezó a tocar. Cuando salimos de la disco me quedo sonando la tarjeta del man, la había guardado y a los pocos días lo llame.
En la actualidad en Colombia existen más de 35.000 menores de edad usados como objetos sexuales. El código penal no castiga al adulto que paga por utilizar sexualmente a un niño ( ver programa Séptimo día, canal caracol , el 7 de junio de
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